viernes, 30 de enero de 2015

NO SOLO LAS NOCHES SON OSCURAS

Cuanto recuerdo aquel febrero, se acercan noches oscuras,
no llores mi niña hermosa, vas a dormir en tu cuna,
no te veo sonreír, ¿presientes algo mi niña?
no podías contestar, pero arrojaste una sonrisa,
pero una sonrisa triste, sin comprender la razón,
te ama tu padre y tu madre y yo de corazón.

Duerme niña preciosa, orgullo de esta familia,
duerme como angelito, mañana será otro día,
sé que al despertar no me tendrás a tu lado,
debo ir a estudiar pero regreso en la tarde
para arrullarte en mis brazos.

Son las tres de la mañana, se oyen ruidos extraños,
¿Es hora de ir a estudiar? ¡No! Aún es muy temprano,
me levanto con afán. Tú, normal, aun no has despertado,
pero yo te deje en tu cuna, amaneciste en los brazos,
de tu padre y de tu madre, que tanto cariño han brindado,
a esta gran familia, que se ha desmoronado,
y que la volveremos a unir, cuésteme lo no deseado,
porque la violencia jamás reina, ya lo tengo comprobado.

Duermes tranquilamente, en brazos de tus padres,
tu madre con tal cuidado, debe ya de levantarse,
quedas arrunchadita, junto al viejito dormidos,
que cualquiera que os viereis, diría es tu abuelito,
a un lado la cara joven, de primavera inocente,
de una niña de un añito……

¡No!. Tuve que interrumpir, este encuentro romántico
no es que se haya hecho tarde, para irme a estudiar,
de hecho es muy temprano, pero,
¿Qué es lo que va a pasar?
son cientos de hombres armados,  con uniforme y sin ellos,
allanaron el palacio, lo han convertido en infierno,
¡Hay mi niña despertaste!, ¿me pongo triste o contento?,
me despediré hoy de ti, lo pienso en el momento.

Pero. ¡Esperen un momento! ¿Por qué se llevan el viejo?
si solo estaba durmiendo, y por más de medio siglo,
por su familia está viendo.
no lloré en este momento, tenía que calmar mi niña,
y a una madre desolada que seguía perdiendo familia,
no llores madre le dije, no llores hijita mía,
que tu padre seguro vuelve, mañana a esta familia.
pero pasaban las horas, largas noches, largos días,
al igual meses enteros y todo eran malas noticias.

Tu viejo, mi viejo, ¡nuestro viejo!, enfermo y tras las rejas,
mi niña tu aún no lo entiendes, es que ni yo mismo entiendo,
pero tu tristeza me dice, amas y extrañas tu viejo,
lloro al ver caminar un niño, diste mi niña tus primeros pasos,
contento me puse al verte, sin duda hace falta algo.
¡Papá, mira!, la princesa dio su primer paso,
se me olvidaba el viejo no está.

Con tu sonrisa caminas, nos iluminas el corazón,
y es la actitud que hace, buscar tenerte
fuera de esa prisión, Pero viene otro golpe
nadie sabe qué te pasa ¿Qué te duele mi niña?,
ni un médico lo descifra, que triste y sola está la casa.
Mamá, hoy noto alentada y contenta la niña,
con la voz entrecortada, ella ha contestado,
le he dicho que de nuevo, verá mañana a su padre,
conseguí el ir a verlo, donde se encuentra encerrado.

Pero aún no he comprendido, porque a este viejo,
tiene que pasar esto, seguiré con mi complejo,
y con la voz que se escucha, a metros de la prisión,
Inicia “mamos papá” y termina en llanto desgarrador.

Jimmy Ortiz Gutierrez. 30 ene. 15
España