¿Cuántos febreros pasaran para
que se haga justicia? En Colombia todos, hoy como siempre vienen a la mente
solo fechas, una campesino colombiano, cuenta con paisajes naturaleza y un
medio ambiente amplio para una buena historia, ¿yo? Lamentablemente no, esta
historia se remonta a los años 2006, pasan los años, pasa la injusticia y pasa
el olvido.
Un campesino, dirían en Europa un
paisano, no tiene hoja de vida porque solo tuvo medio año de estudio académico en
su vida, por culpa de la represión que se vivía en los colegios, a pesar de no
haber pasado por instituciones académicas, hoy es un orgullo para toda su
familia, son 65 años dedicado al campo y aún sigue, labrando la tierra y
pendiente de su familia.
Las noches de febrero son cada
vez más oscuras al recordar ese febrero de 2006, este campesino es detenido ilegalmente,
legalizaron su captura, pero no ¿es
llevado a una entidad judicial?, es llevado a un batallón militar, por ahora lo
dejaremos con el nombre del batallón que hace estas acciones; Batallón de Infantería
Nº 39 Sumapaz y el lugar vía Fusagasugá-Arbeláez, si, lamentablemente en el
departamento de Cundinamarca Colombia.
Humillado, acusado estigmatizado
y metido dentro de una bolsa para ahogarlo para que dijera algo que ni el sabia
de que hablaban, ¿esto no sería intento
de homicidio, secuestro, terrorismo? Pues esto parece ser legal en un país muy
lejano llamado Colombia.
Una familia que ya han venido
destruyendo de tiempo atrás, pero que ahora ya no les fue suficiente con atacar
la Juventud de esta familia campesina, atacan a la persona que ha dado todo su
tiempo a trabajar para levantar su familia, pues así es, este viejito le toca
apartarse de su familia para ir prisionero dejando su familia en aquella casita
de madera que si vamos a compararla en amor y felicidad vivida dentro, sería
mejor que un palacio de un rey europeo, donde solo se vive movimiento de lujos
y riqueza.
Luego de meses de prisión y
gracias al apoyo y solidaridad de organizaciones nacionales e internacionales,
logra la libertad, vuelve a casa, a reencontrarse con lo poco que le queda de
su familia, con su hijo que tuvo que dejar su estudio a poco de terminar su
bachillerato, su bebe, una hija de un añito que ya hablaba y podía decirle hola
papá y una esposa que sufrió y luchó hasta verlo fuera de esa prisión.
Una niña que pudo volver a
recuperar sus sueños, pero un hijo que tenía el anhelo de poder ser un
periodista y mostrar lo lindo y productivo que es el campo colombiano, que no
pudo porque luego, a los tres años después, tuvo que marchar y separarse ya no
solo de su familia sino de una comunidad a la cual él quería y aun quiere como
su familia, y abandonarlas, ¿culpa de quién?,
de la misma estigmatización y señalamientos de miembros de este batallón
militar anteriormente mencionado.
Ahora esta familia sigue con el mismo
amor y la misma unión, unos hijos en las enormes ciudades, otro perseguido,
estigmatizado, señalado, amenazado, por parte de grupos militares-paramilitares
denominados Batallón de Infantería Nº 39 Sumapaz con sede en el municipio de
Fusagasugá Cundinamarca quienes lo desplazaran de su territorio, también en las
noches oscuras del año 2010, el Grupo Paramilitar Águilas Negras Bloque Capital
y grupos anónimos y ahora un intento de judicialización, teniendo clara la
forma de la justicia en Colombia, se prevén falsos montajes judiciales y falsos
testigos, como fue el caso del padre de este joven, joven que en el momento se
encuentra refugiado en Asturias a la espera de que el gobierno brinde las garantías
a las que tiene derecho para su regreso, pero que sin una garantía regresará.
Es hora de volver a Colombia, es
hora dejar claro, ya los culpables no serán las águilas negras, no será el
batallón Sumapaz, será el gobierno Colombiano en cabeza del expresidente Álvaro
Uribe Vélez y exministro de guerra Juan
Manuel Santos, quien sería doblemente culpable de lo que llegue a suceder a
este joven, puesto que su desplazamiento se hizo el siendo jefe de estas
fuerzas militares como ministro de “defensa” y ahora como presidente de la república
de Colombia, al igual las entidades estatales ante las cuales se han colocado
las diferentes denucias sin que hasta el momento se tenga respuesta clara de su
parte.
Asturias, 24 de febrero Jimmy
Ortiz G.
No hay comentarios:
Publicar un comentario